Fallar no es una derrota
Equivocarse y tener descalabros es parte del proceso natural de aprendizaje del ser humano. Pensemos en un niño que lleva 15 días practicando mantener el equilibrio sobre su bicicleta. A cualquiera nos parece normal que mientras el chico está aprendiendo sufra varias caídas; incluso cualquier persona, aunque tenga muchos años de montar bicicleta, corre el riesgo de desplomarse...

















